Llegó el Otoño

La Depresión Estacional ¿qué es?

Seguramente lo has sentido ya, o lo estás sintiendo: las vacaciones quedaron atrás, alguien te mencionó hace tiempo la “depre post-vacacional”… pero tú ves que ya ha pasado un buen tiempo, y tú sigues sintiéndote igual. ¿Qué está pasando?

O quizás creíste que te habías librado, llegaste con un espíritu de lo más positivo de tus super vacaciones de verano, nueva actitud, nuevos retos, nuevos y estupendos comienzos…

Y de repente… no sabes bien qué pasa, pero no te sientes igual, no estás bien:

  • Has perdido el interés que tenías en un montón de actividades que antes disfrutabas.
  • Te sientes triste y/o desanimad@ gran parte del día, casi todos los días.
  • Te falta la energía que antes tenías.
  • Te cuesta dormir, o duermes pero descansas poco.
  • Te cuesta concentrarte.
  • Y, en general, vuelven a aparecer sentimientos e ideas de preocupación, bajo autoconcepto, ansiedad… que creías que habían quedado atrás, o hasta alguno que estás experimentando por primera vez.

Puede ser que estés pasando por la conocida como “Depresión Estacional” o “Trastorno Afectivo Estacional”.

Cuando se cambia de estación, sobre todo al entrar en una época de temperaturas más bajas y menos número de horas de luz, es normal sentir somnolencia y decaimiento los primeros días. Los síntomas pueden ser leves al principio y agravarse a medida que avanza la estación.

La aparición de alguno de esos síntomas son frecuentes y naturales en los cambios de estación, ya que el organismo tiene que adaptarse a las nuevas condiciones climatológicas y de luminosidad; se trata por lo tanto de un proceso normal que se supera en pocos días, y no por ello debemos pensar que tenemos un trastorno.

Es la gravedad de los síntomas, o la aparición conjunta de varios de ellos, y, sobre todo, la persistencia de los mismos, pasados unos días desde el cambio de estación, lo que puede indicarnos la necesidad de acudir a un especialista para que nos realice un diagnóstico clínico, y confirme o descarte así la aparición de cualquier trastorno del estado de ánimo.

¿Por qué aparece la depresión estacional?

La causa de este trastorno parece estar en la alteración de nuestros relojes internos, los que acompasan los ritmos biológicos (que rigen los niveles hormonales) y conductas (como comer o dormir) con las condiciones del medio ambiente en que se encuentre la persona.

Algo similar ocurre al viajar, con el famoso “jet lag”, cuando nos trasladamos a una localidad donde cambiamos de zona horaria; durante unos días sentiremos fatiga, desánimo y desordenes en la alimentación.

Los efectos de ambas situaciones son similares, con la diferencia de que en el Trastorno Afectivo Estacional los síntomas son más duraderos e incapacitantes, y no desaparecen por sí solos en unos días.

¿Y qué podemos hacer para prevenir o combatir los efectos de esta Depresión Estacional?

No debemos ignorar este sentimiento por el simple hecho de que sepamos que nos ocurre todos los años, y considerarlo un simple caso de “tristeza invernal” o “bajón estacional”. Podemos tomar medidas para mantener nuestro ánimo y nuestra motivación estables durante todo el año.

Para paliar los síntomas del Trastorno Afectivo Estacional, la propia APA (la Asociación Americana de Psiquiatría) da algunos consejos sobre lo que podemos hacer:

  • Exponernos a tanta luz solar como nos sea posible. Acciones como sentarse junto a una ventana, dar paseos durante las horas de día o realizar alguna actividad deportiva, para obligarse a salir y mantenerse en movimiento, resultan bastante eficaces para este fin.
  • Mantener hábitos alimentarios saludables. Las comidas, para resultar reconfortantes, no necesitan contener un extra de calorías ni un exceso de azúcares ni grasas. Podemos buscar recetas bajas en calorías y de fácil preparación; para facilitar así además el realizarlas a pesar del bajo nivel de energía que estamos notando.
  • Pasar más tiempo con amigos y familiares. Este es un buen método para levantar el ánimo, evitando el aislamiento social. Es bueno, además, hablar con nuestro entorno social acerca de cómo nos afecta esta estación del año, de modo que puedan comprender mejor nuestra situación.
  • Buscar ayuda profesional. Cuando se está luchando contra los síntomas de este tipo de depresión, algunas personas pueden necesitar ayuda por parte de un profesional de la salud mental, como es un Psicólogo. Los Psicólogos pueden detectar si la persona tiene o no un Trastorno Afectivo Estacional, o si se trata de un Trastorno del Estado de ánimo distinto; y determinar por tanto el mejor tipo e intervención.

De hecho, las investigaciones han demostrado que la Psicoterapia, como la Terapia Cognitivo Conductual, es un tratamiento eficaz para este trastorno.

La Psicoterapia puede, por tanto, ayudarnos a superar el problema. Además, en gran medida estos trastornos estacionales pueden suponer el rebrote de antiguos problemas emocionales, de ansiedad, déficits de autoestima o trastornos adaptativos, que creíamos superados o que no habíamos detectado en su momento. Este es entones el momento ideal para retomar el control de nuestras emociones y trabajar con todo aquello que nos puede estar ralentizando en nuestro desarrollo personal y/o profesional, y que dificultaría por tanto, alcanzar el bienestar.

¿Y tú, alguna vez has notado estos síntomas al comenzar el otoño? ¿Te has preguntado por qué te ocurre todos los años en la misma época? ¿O conoces a alguien de tu entorno en quien reconoces alguno de estos síntomas estacionales, y no sabes cómo ayudarle? Cuéntamelo en los comentarios.

O si tienes alguna duda sobre algo que no haya mencionado en este post, o quieres que escriba sobre algún tema que te preocupa o interesa, déjamelo en los comentarios. Estaré encantada de escribir sobre lo que me propongas.


Ana de la Calle

Psicóloga apasionada por su profesión, quiero compartir mi experiencia con cualquiera que pueda necesitar de una orientación y apoyo en su vida para sentirse verdaderamente mejor.

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